Curaduría documental para Ivan Lizarraga Hoffmann

La Nave Teatro homenajea a Ivan Lizarraga Hoffmann con una curaduría de caracter documental

Rosarito, Baja California — 20 de agosto de 2026.

Bajo el techo del Centro Cultural Rosarito (CECUR), en el Parque Abelardo L. Rodríguez, La Nave Teatro presentó el homenaje a Ivan Lizarraga Hoffmann (1996–2023): bailarín, actor y dramaturgo cuya obra dejó huella en la escena independiente de Baja California. La actividad, con entrada libre a las 11:00 horas, formó parte del II Festival de Arte y Cultura de Playas de Rosarito, organizado por la Secretaría de Cultura municipal y el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC).

Centro Cultural Rosarito (CECUR)
Centro Cultural Rosarito (CECUR). Foto: Karla Serrano - Publikate Tijuana

Una curaduría que privilegia el proceso sobre la biografía

La curaduría estuvo a cargo de Alan Márquez Lobato, director de La Nave Teatro y colaborador cercano de Lizarraga Hoffmann en distintas producciones de la compañía. Márquez Lobato fue enfático: la exposición no se planteó como un recuento biográfico convencional, sino como una reconstrucción del proceso creativo del artista, dentro y fuera del colectivo. "Es el archivo de lo que construyó como artista", resumió el curador — una declaración de intenciones que se tradujo en un guion museográfico centrado en el gesto, el ensayo y la huella material del trabajo escénico.

Ese criterio se reflejó en la selección de piezas: un archivo documental de fotografías, carteles y materiales vinculados a la puesta en escena de Refractio y otras obras, pensado para revelar el andamiaje del proceso creativo más que para narrar los hitos de una trayectoria. Entre las piezas de mayor carga simbólica se exhibió la chamarra que formó parte del vestuario de El Yuca, el homenaje póstumo que el propio Lizarraga Hoffmann dirigió en 2015 en memoria de su padre, Manuel Lizarraga — un objeto que tendió un puente entre la historia familiar del artista y su obra escénica.

Agustina Malatesta, museógrafa del homenaje a Ivan Lizarraga Hoffmann
Agustina Malatesta, museógrafa del homenaje a Ivan Lizarraga Hoffmann

Museografía: archivo, artes plásticas y cuerpo en movimiento

El montaje realizado por Agustina Malatesta, articuló cuatro registros dentro de un mismo espacio. El núcleo documental —fotografías, carteles y objetos personales, entre ellos la chamarra de El Yuca— ancló la muestra en la memoria material del artista y su familia. Junto a él, un conjunto de ilustraciones, bocetos y tres pinturas de la artista plástica Rocío Hoffmann, madre del homenajeado, funcionó como eje visual paralelo, capaz de dialogar con la búsqueda escénica de Lizarraga Hoffmann y de evidenciar la influencia plástica que lo acompañó desde la infancia.

Iliana Jiménez junto a la chamarra del padre de Ivan Lizarraga Hoffmann, utilizada por Ivan en la obra El Yuca, donde actuó junto a Jiménez.
Iliana Jiménez junto a la chamarra del padre de Ivan Lizarraga Hoffmann, utilizada por Ivan en la obra "El Yuca", donde actuó junto a Jiménez.

Un tercer registro, de vocación participativa, tomó forma en el espacio "Arte de Iván para llevar": un rincón con impresiones de escritos y dibujos del propio Lizarraga Hoffmann para que los asistentes se llevaran un recuerdo físico del artista. La propuesta desplazó la museografía del registro contemplativo hacia uno de apropiación y permanencia, dejando que la memoria del homenajeado saliera del recinto y se dispersara entre el público.

El cuarto registro, performático, se resolvió con dos piezas de danza en vivo dentro del recorrido expositivo, bajo la dirección creativa de Alan Márquez Lobato. Leslie Talamantes y Azbelín Estrada, ambas colaboradoras del artista en distintos momentos de su carrera, presentaron una coreografía individual creada para la ocasión y una pieza construida sobre música y texto del propio Lizarraga Hoffmann. La convivencia de archivo estático y cuerpo en movimiento funcionó como gesto de memoria y continuidad artística, extendiendo la exhibición hacia la experiencia viva de la danza.

Azbel Estrada y Leslie Talamantes, intérpretes de las piezas de danza realizadas como parte del homenaje a Ivan Lizarraga Hoffmann.
Azbel Estrada y Leslie Talamantes, intérpretes de las piezas de danza realizadas
como parte del homenaje a Ivan Lizarraga Hoffmann.

El artista homenajeado

Formado en danza clásica bajo la metodología de la Royal Academy of Dance, Ivan Lizarraga Hoffmann desarrolló una obra dancística propia antes de integrarse a La Nave Teatro en 2016. En la compañía escribió las dramaturgias Refractio, Mildred, Los Nadie, Él, silencio que observa y Plañideras. Fue también cofundador y director artístico de Xquenda, compañía con la que creó la pieza de teatro-danza Suspiro.

Un cierre de gira que ya había comenzado

El homenaje del 9 de agosto se sumó a otros gestos de memoria hacia el artista en la región: días después de su fallecimiento, en 2023, la Ópera Frente al Mar —evento icónico de Rosarito— ya le había dedicado su novena edición, en reconocimiento a su trayectoria y a su participación recurrente en el festival.

Una lectura crítica del archivo

Para el público que sigue la creación escénica en Baja California, el homenaje —curado y dirigido en su componente dancístico por Márquez Lobato, y museografiado por Malatesta— ofreció algo más que un recorrido conmemorativo: una lectura crítica del archivo de un artista que transformó su experiencia personal en lenguaje escénico. La Nave Teatro, fundada en Tijuana en 2006 y consolidada como colectivo en 2012, sostiene con este tipo de homenajes su vocación de dejar constancia pública de quienes formaron parte de su historia — como ya lo hizo con Paco Mufote, cofundador de la compañía.


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